Chile: Uno de los Tres Países Sudamericanos sin Ley Para Casinos Online
El reciente fallo de la Corte Suprema de Chile, que ordenó el bloqueo de decenas de sitios internacionales de apuestas en septiembre de 2025, puso de relieve una realidad que el país arrastra desde hace años: Chile es uno de los únicos tres países de América del Sur que aún no cuentan con una ley para regular los casinos y las apuestas online, junto con Bolivia y Ecuador.
Con esta decisión, el máximo tribunal determinó que solo las plataformas con autorización expresa del Estado pueden operar legalmente, dejando fuera las casas de apuestas con licencias internacionales y exponiendo la urgencia de una legislación que ordene el mercado.
Actualmente, Chile se ubica junto a Bolivia y Ecuador como uno de los tres países de Sudamérica que aún no han legalizado los casinos online, pese a contar con una sólida tradición de casinos físicos que funcionan como motores del turismo y del desarrollo regional.
Según un estudio de Slotegrator, existen 85 mercados totalmente regulados en el mundo, con leyes, licencias y reglas específicas para operadores. Otros 90 países operan en una zona gris sin normativa definida, mientras 68 prohíben el juego digital, con sanciones que van desde la simple tolerancia hasta castigos severos.
En los últimos años, esta tendencia a la formalización se ha acelerado: en 2025, el número de países que regulan los casinos online creció cerca de un 18 % respecto a años anteriores.
Según estimaciones de Apuesta Legal, ocho de cada diez accesos a sitios de apuestas en Chile provienen de plataformas consideradas ilegales tras el fallo, lo que evidencia la magnitud del vacío regulatorio que persiste en el país.
¿Qué Significa un Mercado Regulado?
Cuando un país regula el juego online, establece leyes claras, exige licencias locales y define reglas de funcionamiento.
Esto permite recaudar impuestos, proteger a los jugadores y promover políticas de juego responsable.
Desde el punto de vista del usuario, un entorno regulado ofrece mayor seguridad y transparencia, algo que hoy no está garantizado en Chile.
Las plataformas extranjeras operan sin control local, no tributan en el país.El abogado Luís Portela de Carvalho, socio del estudio Lektou Law Firm, sostiene que “la legalización no solo ordenaría el mercado, sino que también otorgaría garantías reales a los apostadores y permitiría financiar programas de salud pública y prevención del juego patológico”.
La regulación transforma fundamentalmente el panorama de las apuestas en Chile al incorporar a los operadores a un marco formal donde deben responder ante las autoridades locales. Esto significa que los apostadores por fin tendrán a quién recurrir cuando surjan disputas, en lugar de lidiar con operadores anónimos en el extranjero que pueden simplemente desaparecer de la noche a la mañana.
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El Proyecto Chileno, Estancado en el Senado
En Chile, la Cámara de Diputados aprobó en 2023 un proyecto de ley para regular las apuestas y los casinos online, pero la iniciativa sigue detenida en el Senado.
El texto prevé tasas de licencia de US$ 74.000 y contribuciones de hasta 23% sobre el ingreso bruto del juego (GGR, por sus siglas en inglés), que incluyen impuestos, fondos deportivos y programas de juego responsable.
De aprobarse, el proyecto otorgaría nuevas atribuciones a la Superintendencia de Casinos de Juego, a la Comisión de Mercados Financieros y al Servicio de Impuestos Internos, además de prohibir la publicidad de sitios ilegales, bloquear transacciones bancarias y obligar a los proveedores de internet a restringir el acceso a plataformas no autorizadas.
Actualmente, las apuestas deportivas funcionan bajo monopolio estatal y los casinos online son considerados ilegales. La nueva normativa abriría espacio para un número ilimitado de licencias y un mercado competitivo.
Carlos Baeza, abogado representante de la Agrupación Chilena de Plataformas de Apuestas en Línea, recuerda que el gran desafío será mantener la participación de los jugadores dentro del mercado formal.
Según explica, actualmente la mayoría de las apuestas en Chile ya se canalizan a través de operadores internacionales que estarían dispuestos a entrar al marco regulado:
Según un reciente informe emitido por la consultora norteamericana Yield Sec sobre el mercado chileno, hoy el 88% del mercado lo ocupan 25 compañías internacionales, las cuales van a participar del proceso regulatorio. Eso significa que el mercado chileno es hoy un mercado en equilibrio, canalizado en un 88%. El gran desafío de la regulación es mantener este porcentaje de canalización, no atentar contra él.
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Más allá del ordenamiento financiero, la discusión también toca el impacto social que podría tener la futura normativa. Entre los puntos más valorados, Baeza destaca que el proyecto contempla recursos permanentes para el deporte nacional:
(…), el proyecto presentado al Congreso mantiene un vínculo directo con el deporte, estableciendo un impuesto con una tasa del 2%, que va directamente a las Federaciones deportivas y al Comité Olímpico y Paraolímpico de Chile.
Cómo Funciona en los Países Vecinos
Colombia fue pionera en la región: reguló las apuestas en línea en 2015 y creó a Coljuegos, el ente encargado de supervisar el sector.
La normativa no limita el número de operadores y las licencias tienen un plazo inicial de tres años, renovables por cinco más.
El sistema incluye un impuesto del 20% para los apostadores, además de las cargas tributarias para las empresas. Actualmente, hay más de 390 operadores legales activos en el país.
En Argentina no existe una ley federal, por lo que cada provincia define sus propias reglas. El acceso a las plataformas depende del lugar de residencia del jugador: no se puede ingresar a un sitio si la jurisdicción no lo autoriza.
En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, la Lotería de la Ciudad (LOTBA) regula casinos, loterías, apuestas deportivas, carreras de caballos y máquinas electrónicas desde 2019. Hoy, una docena de operadores cuentan con licencias para operar legalmente en la capital.
Sudamérica Dividida
Con Chile aún en pausa, Sudamérica se divide entre países que avanzaron y los que permanecen en el vacío legal. Brasil, Colombia, Argentina, Perú, Paraguay, Uruguay, Surinam y Venezuela ya cuentan con estructuras regulatorias o leyes en marcha, mientras que Chile, Bolivia y Ecuador siguen sin acompañar la tendencia regional.
Especialistas advierten que, si el proceso no avanza rápidamente, Chile corre el riesgo de perder competitividad frente a sus vecinos que ya atraen operadores licenciados y recaudan impuestos.
En el caso de Brasil, donde la regulación entró en vigor en 2025, los efectos son claros: solo en el primer semestre los brasileños apostaron casi CLP 53,2 billones (cerca de R$ 300 mil millones). De ese total, alrededor de CLP 47,9 billones (R$ 270 mil millones) regresaron a los jugadores en forma de premios.
Las casas de apuestas obtuvieron CLP 3,1 billones (R$ 17,4 mil millones) en Ingresos Brutos por Juego (GGR), que corresponde a la diferencia entre el monto apostado y los premios pagados. Este ingreso bruto sirvió de base para generar miles de millones en impuestos para las arcas públicas.

